responderé con un mito:
un lugar donde el amor no se quiebra
porque nunca se ata demasiado fuerte.
que el adiós es solo un cambio de luz,
que el corazón aprende
a latir sin testigos.
No sabrán que esa historia
la escribí para protegerte,
porque decir la verdad
habría sido admitir
que fui feliz
y que perder eso
también es una forma de morir un poco.
