Diré que me transformaste
como la noche transforma al río
sin romper su cauce.
para no explicar derrotas grandes,
sonreiré como quien aprendió
a maquillar cicatrices con tiempo.
Porque amar también es saber callar
cuando el pasado pide testimonio,
y yo elegí salvarte de la culpa
convirtiéndote en un sueño
que no necesita explicación.
