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Un superhéroe envejecido

La capa ya no ondea, solo se enreda en las piernas, y el traje, ajustado, celebra curvas de la edad. Los vill…

Feliz dia de la mujer

Todavía es de noche cuando él se levanta.

El primer amor adolescente

Fue un terremoto de verano, un huracán de hormonas, que encontró en el pasillo del instituto. Tus ojos eran d…

Aeropuerto

Es un lugar de tránsito, de almas en suspenso, donde los abrazos tienen sabor a lluvia y a quizás. Las pantal…

Diálogo con el insomnio

Tú otra vez, viejo compañero de madrugadas. Te presentas sin aviso, con tu séquito de sombras. La almohada se…

El oficio de un panadero

Su día empieza cuando el mundo aún sueña, y la luna se aferra a la esquina del cielo. En la penumbra del obra…

La discreción que no tienes pero la invocas

Por: Ricardo Abud El fenómeno de quienes confunden el volumen de su voz con el peso de su razón es, en esenci…

La Lluvia que guarda mis nombres

Por: Ricardo Abud Hay noches en que la memoria no llega sola. Llega en manada, como lo hacen las cosas que du…

Willie Colón, el sonido que vive en mí

Por: Ricardo Abud Dedicado al Malo del Bronx Hay músicos que uno escucha, y hay músicos que uno ¨siente¨. Wil…

El Mar y el Reflejo

La distancia se extiende como un mar en calma, pero su aparente paz esconde corrientes profundas. Navego sus …

La primera arruga

No fue un golpe, fue un susurro, una línea sutil junto al ojo. El mapa de una sonrisa repetida, el río seco d…

Poemario I, “DONDE TIEMBLA EL ALMA”

“DONDE TIEMBLA EL ALMA” (Poemario sobre la ausencia, el vacío y la calma que nace después) Para una bella jov…

Un calcetín perdido

Eras la pareja perfecta, un equipo sin igual. Contigo los pies celebraban un invierno sin resentir.

La soledad en la ciudad

La ciudad es un organismo de luces, late con el rumor de motores lejanos. Mi ventana es una pecera iluminada …

Me Elegí

Me elegí una mañana sin testigos, cuando el espejo ya no devolvía reproches sino una pregunta sencilla y firm…

El paso del tiempo

La vieja estantería de roble guarda el polvo de cien años leídos. Cada lomo desgastado es un ropaje para un a…

El último cristal en la oscuridad

Se rompió el cristal del sueño, y sus pedazos fueron mariposas muertas volando hacia un cielo que ya no es du…

Cuando el alma recuerda

Anoche, la ilusión se vistió de humo   y danzó con las sombras del tiempo.   El amor, ese viajero sin mapa,  …

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