viernes, junio 24, 2016

Hasta pronto mi querido hermano Washington.

La facultad preparatoria fue el lugar donde los recién llegados a Moscú, convergíamos, desde África, Asia,  Latinoamérica y de la URSS entre otros, todos vivíamos en una misma residencia LOS PREPOS, al terminarla cada quien se iba a su respectiva residencia de acuerdo a la facultad y carrera elegida.


Ya de regreso de Kazajstán donde estuve en una brigada de trabajo, me mude a la calle Pablovskaya, esa seria nuestra morada hasta culminar la carrera. Al llegar me ubicaron en la Komnata 186 (habitación), para sorpresa mía,  viviría con otro latino, Washington de Ecuador.
Washington era todo un personaje al igual que el colombiano Gentil, los cuales un buen día decidieron cocinar juntos para poder ahorrar algo de dinero, bastante me mataron el hambre sin ellos saberlo, desde arroz frio hasta carne igualmente fría. Fueron muchas las ollas que aventamos por la ventana de nuestra  habitación, las anécdotas serian interminables.
Hoy con mucho pesar me informaron su desaparición física, después de cansarse de esperar un riñón, lamentablemente en nuestros países no tenemos esa cultura de donar órganos como en otras latitudes, en todo caso se nos fue pepa dulce.

Quise estar en el encuentro realizado en Ecuador, los motivos que me impidieron viajar no vienen al caso, pero gracias a Eduardo (Costa Rica) pude escuchar su voz después de más de 30 años, su voz reconocible al escucharla me dio una inmensa alegría, lo que no sabía es que esas serían las últimas palabras que escucharía de Washington. Hoy pasa a ser una estadística y uno menos físicamente, poco a poco la luz se apaga de nuestras almas  y se  trasforma en un profundo dolor, con una mezcla bizarra de felicidad y arrechera. Álvaro Orozco (Costa Rica)  nuestro gran hermano, seguro te guiara en ese paraíso desconocido por nosotros, seguro tendrán mucho de qué hablar, Álvaro fue el más inteligente de nosotros a veces pienso que por eso decidió ser el primero en abandonarnos.

No sabía mucho de ti Washington, fue mucho el tiempo sin saber de ti, gracias a los avances tecnológicos hemos podido encontrar una ventana para acercarnos poco a poco.  Esperare el correo de Rabanito donde nos ponga al tanto de lo que fue tu vida.

Siempre te recordare, con mucho cariño, con la vehemencia y pasión que solo se puede tener hacia un hermano, no dejare tener presente tu risa y tu alocada forma de ser, hombre humilde y carismático, la arrogancia nunca fue excusa en tu vida, más si la solidaridad. Coño cuanto no le debemos a la URSS, mas allá de formarnos como profesionales, nos dios valores de vida, nos dio amor.

Las lágrimas se confunden hoy con la lluvia, el día estaba pesado, anunciabas tu partida.

A tu familia todo mi pesar y solidaridad que solo puedo ofrecer a la distancia, a nuestros compañeros un profundo abrazo, abrazo de dolor compartido por tu partida del mundo terrenal, a ti donde quieras que estés y en el plano que te encuentres, te deseo el mejor de viajes, saluda con muy cariño a los que ya se nos fueron antes, diles que pronto estaremos impregnados de la eternidad de la cual gozan.
Estoy seguro que antes de marcharte, las calles de nuestra querida Moscú, se vistieron de fiesta dándote la mejor de las despedidas.

Rememoro unas estrofas de pasajes de algunos escritos:

La grandeza de mi Dios, tu Dios, me ha permitido una alegría inesperada, ver la nieve moscovita nuevamente, pasear por las calles de la inolvidable Moscú y poder observar los cambios que en ella se han generado. La nieve de Moscú ha cubierto mi alma con su esplendorosa belleza y bañado mi espíritu de una cantidad de sensaciones indescriptibles, los recuerdos han florecido cual primavera esplendorosa, sin aviso. Han atiborrado mi mente de pasiones impredecibles, las lágrimas inusitadamente han recorrido mi existir y me han ubicado en fechas que sólo mi corazón atesora.
Qué magia representa esta ciudad en mi vida, como ha marcado mi existencia, sin aviso, ha iluminado con su fragancia, las noches más maravillosas que el recuerdo pueda invocar.

No han tenido compasión los recuerdos, brotan cual caudal de ríos desbocados, no hay tiempo para saber cuáles y organizarlos, las gotas de lluvia derramadas por el sufrimiento o los pesares son inclementes, las alegrías no se pueden cuantificar, se pierden en la mar de estrepitosas olas de sapiencia cuantificada.

Dos nevadas han sido suficientes para entender que este país me robo mi tranquilad para siempre, Moscú me arrancó la paz de mi vida, clausuró mis ganas de soñar fuera de ella.
Moscú sigue siendo todo lo bello de mi juventud, hoy a pesar de lo inhóspito de  sus cambios, los recuerdos siempre están presentes e indisolublemente ligados a mi vida es una realidad que he aceptado y asumo con complacencia. El invierno irremediablemente lo asocio con la nieve independientemente donde me encuentre, el blanco lo atesoro en mis recuerdos como signo de pureza y honestidad, las cuatro estaciones son y serán una prebenda de belleza mesurada que marco mi tiempo en el cual tuve la fortuna de vivir en ese tan maravilloso país. Este año no pienso hacer una balance de lo que me ha tocado vivir este 2013, me paseare por algunos pasajes que marcaron estos 365 días que aún no terminan.  (Diciembre 2010)

Desilusión

Que profundidad
tan grande
siento en las dulces
y azules aguas
del mar.
Veo llorar el cielo
y la vergüenza
cubre todas
Las entrañas de mi ser.
Madre, me falta
sangre y mi cuerpo
se me eriza, busco
su consejo y no la hallo.
Quiero llorar, pero mis
ojos lágrimas
no derraman.
Mi corazón se estrella
y pregunta
¿por qué, por qué...
y la respuesta
que recibo
es absurda
en el zoológico
de mi vida.

Moscú 1980










2 comentarios:

Eduardo A. Lobo dijo...

Muy emotivo mi Chamo....me sacaste las lagrimas. Continuo insistiendo debemos esforzarnos por vernos en los Encuentros donde se celebren.....somos un grupo de latinos que dejamos en nuestra bella Moscu los mejores instantes de una juventud unica que formo con todos una familia que hoy llora la partida de uno de nuestros hermanos y que poco a poco nos empezamos a extinguir .
Por eso debemos inundar Santiago de Chile el proximo año. Saludos hermano un abrazo.....te esperamos !

Ricardo Abud (Chamosaurio) dijo...

Seguro que si estaré con uds Eduardo