El último resplandor


Me voy despacio,
como se marcha la tarde
cuando todavía guarda
un último resplandor.

No te digo adiós;
hay palabras que se rompen
cuando intentan nombrar
lo que el corazón conserva.

Me llevo tu nombre
sin pronunciarlo,
tu mirada escondida
en algún rincón del tiempo,
y aquella parte de mí
que solamente supo existir
cuando estuvo cerca de ti.

Perdóname por las veces
en que no supe quedarme,
por las manos que solté
cuando debieron abrazar,
por las palabras que llegaron tarde
y por el amor que no siempre
supe cuidar.

Si alguna vez la vida
decide devolverme a tus ojos,
no seré el mismo hombre.
Llegaré sin orgullo,
sin cuentas pendientes,
con el alma aprendida
y el corazón dispuesto.

Y si no vuelvo,
si el camino se hace largo
y el tiempo termina borrando
mis pasos de tu memoria,
quédate solamente
con aquello que fue verdadero:

te amé.

Quizá en otra orilla,
bajo otro cielo,
cuando ya no existan
distancias ni despedidas,
vuelva a encontrarte.

Y entonces, amor,
sin miedo a perderte,
sin equivocarme otra vez,
te amaré
como siempre quise hacerlo.

"Escribir es jugar con la luna, 
atrapar su luz en medio de la oscuridad 
y dejar constancia de nuestro
 tránsito por el mundo." 
Ricardo Abud...
Ricardo Abud (Chamosaurio)

Estudios de Pre, Post-Grado. URSS.M.Sc.Ing. Agrónomo, Universidad Patricio Lumumba, Moscú.Estudios en, Union County College, NJ, USA. Miembro del Consejo Asesor y Representante en America Latina de la Revista Internacional Vigil Journal. Email: chamosaurio@gmail.com

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