el año ya sabe lo que es.
esa forma que no va a cambiar mucho
en el mes que le queda.
La gente en el parque camina más despacio.
Los niños en los columpios
van y vienen, van y vienen,
como el año que todavía oscila un poco
antes de detenerse del todo.
Compré el periódico aunque no lo necesito.
Hice café aunque ya había tomado.
Llamé a mi madre sin motivo especial,
que es el mejor motivo.
Ella me contó cosas del barrio
que no conozco pero que escucho
como si fueran noticias del mundo
que son noticias del mundo.
Cuando cuelgo la tarde ya es oscura.
El último domingo que necesito cierra así:
con esta pequeña tristeza tibia
que no es tristeza del todo
sino algo que todavía no tiene nombre
y que quizás no lo necesite.
