el paso se hace lento, la vista infinita.
El sol acaricia la piel sudorosa,
mientras la cima espera, grandiosa y gloriosa.
el corazón que late, un grito ahogado.
Pero la voluntad, más fuerte que el miedo,
impulsa hacia arriba, sin un solo credo.
Y al fin, la cumbre, la vista que abraza,
el cansancio se olvida, la mente se solaza.
Un premio a la lucha, al esfuerzo constante,
en la cuesta empinada, un logro brillante.
