observándome con su indiferencia de siempre.
Cuento grietas en vez de ovejas,
trazo constelaciones en las manchas de humedad.
ambulancias escribiendo urgencias en la noche,
y yo aquí, rehén de pensamientos circulares,
dándole vueltas a conversaciones que nunca tuve.
El celular brilla como un pequeño traidor,
tentándome con su luz azul de falsa compañía.
Scroll infinito en la oscuridad,
buscando el cansancio en pantallas que lo espantan.
Mañana seré zombie con café en las venas,
pero ahora soy filósofo involuntario,
resolviendo el universo en mi cama deshecha,
sabio de madrugada, tonto al amanecer.
