te ofrecen cielos enteros y soles de a mentiras,
y mi nombre te llega como brisa pasajera,
te pido que lo calles, que lo dejes ir.
se te escape un suspiro y sientas, de pronto,
que el bueno de los amores ya lo viviste.
Y si preguntan por tu historia,
por esos días viejos que calla tu mirada,
inventa un país de niebla, un origen extraño.
Di que vienes de un mundo donde el llanto es un cuento,
que nunca aprendiste a amar,
que el corazón se te quedó dormido
y jamás despertó para extrañar.
Porque yo, donde quiera que el destino me lleve,
haré con tu recuerdo un sueño de oro,
un paisaje bonito donde me guste perderme.
Y sin rastro de hiel, sin una sola queja,
jamás diré que tu adiós fue un cuchillo,
que me dejó aquí, varado en la tristeza.
Y si también indagan por mi pasado,
si quieren desenterrar lo que fui,
yo también sabré mentir con la misma moneda:
diré que vengo de allá, de ese mismo sin retorno
donde no existe el dolor porque nunca se ha amado,
donde todo es triunfo y nunca se ha llorado.
Para que nunca sepan que sin ti,
el mundo, este mundo común y corriente,
se me volvió el más raro de los mundos.

