porque tu nombre, Juan, ilumina la jornada.
En tu cumpleaños el tiempo se detiene un instante,
como si el universo quisiera mirarte con ternura y quedarse callado.
paso pequeño que ya escribe caminos grandes.
En ti cabe la curiosidad de mil preguntas,
y la fuerza silenciosa de quien aún está empezando a descubrirse.
Que la vida te abrace con días de luz limpia,
y también te enseñe, sin prisa, a entender las sombras.
Porque crecer es eso: aprender a ser río en movimiento,
sin olvidar nunca la fuente que te da origen.
Juan, que tu corazón no se canse de soñar despierto,
que la bondad te encuentre siempre en cualquier sendero.
Hoy celebramos tu vida como se celebra lo irrepetible:
con gratitud, con amor, y con la certeza de que eres comienzo.

