eres la arquitecta de mi alma,
trazas con tus manos los planos
de un corazón que antes era ruina.
calculas la resistencia de mis muros,
proyectas ventanas donde solo había sombra,
diseñas puertas que se abren al futuro.
Tu risa es la técnica perfecta
que construye cimientos inquebrantables,
cada palabra tuya, un ladrillo
que edifica la casa de nuestros sueños.
Eres arte y funcionalidad:
hermosa en cada curva de tu sonrisa,
práctica en el modo en que sostienes
los momentos cuando todo se derrumba.
Tu amor integra la tecnología del alma
con la estética del corazón,
creas espacios habitables
donde mi soledad encuentra hogar.
Modificas mis estructuras dañadas,
renuevas las vigas de mi esperanza,
y en cada abrazo construyes
el refugio donde quiero envejecer.
Amor, mi bella arquitecta,
juntos hemos levantado esta obra maestra:
un amor que satisface todas las necesidades
de dos corazones que aprendieron a edificar juntos.
En tus ojos veo los planos
de una vida construida para dos,
donde cada día añadimos un piso más
a esta torre que toca las estrellas.
Eres mi disciplina favorita,
la que une mi ciencia con tu arte,
la que transforma cuatro paredes
en el universo entero.

