donde nos encontramos bajo la nieve de Moscú
¿recuerdas aquella primera nevada en la Plaza Roja,
cuando el frío nos enseñó a caminar pegados?
las cúpulas de colores guardan nuestros secretos:
aquellas tardes en el Metro de palacios subterráneos,
las noches junto al Moskova viendo reflejos de luces.
Todavía guardo el mapa de nuestras estaciones,
los bancos del parque Gorki donde descifrábamos el futuro,
el té humeante en aquel café cerca del Bolshói,
las palabras en cirílico que aprendimos a pronunciar juntos.
Hubo tormentas más frías que el enero ruso
que nos enseñaron que dos abrigos
no siempre calientan el mismo corazón,
y que algunos caminos se bifurcan incluso bajo la misma nieve.
Pero mira lo que construimos:
puentes tan sólidos como los del río congelado,
semillas que germinaron a pesar del hielo,
más fuertes de lo que dos jóvenes extranjeros soñaron.
Hoy levanto una copa de vodka invisible
por aquella primera mirada en la ciudad de las cúpulas doradas,
por haber cruzado medio mundo para encontrarnos,
por haber sido el refugio cálido uno del otro.
No todos los árboles crecen en el mismo bosque,
pero aquellos que brotaron en Moscú
jamás olvidan la tierra donde nacieron.
Gracias por las cuarenta y cinco estaciones
desde aquel primer día bajo la nieve.


Pasamos momentos hermosos.
ResponderBorrarSip, así mismo es
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