cada día es una lucha constante,
entre mi cuerpo y la enfermedad,
que me hace sentir débil y distante.
No puedo hacer lo que antes hacía,
mi energía se agota con rapidez,
y aunque trato de seguir adelante,
sé que mi cuerpo necesita descanso y paz.
A veces me siento solo y vulnerable,
enfrentando esta batalla en soledad,
pero sé que tengo el amor revuelto,
que me apoyan y me dan fuerzas para continuar.
La salud me ataca, pero no me vencerá,
porque tengo la fuerza de mi espíritu,
y la determinación de mi corazón,
para seguir adelante y superar esta prueba.
No sé cuánto tiempo durará esta lucha,
pero sé que cada día es una oportunidad,
para seguir luchando y ganando,
para volver a sentirme fuerte y saludable.
La salud me ataca, pero no me vencerá,
porque soy más fuerte de lo que parece,
y sé que con amor y perseverancia,
podré superar esta enfermedad que me aqueja.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario