miércoles, abril 04, 2018

La Alegría más Triste


Nadabas entra las nubes
buscando un ápice del camino.
Inesperadamente surgió de la nada
la risa de quien en vida te amo.
Surcaste el infinito atravesando
muchos obstáculos finalmente
llegas a un túnel, la luz se hizo
presente, resplandeciendo el rostro
de la única mujer que tu corazón amo
con la pasión de hombre y
el instinto de conservación.

Se fundieron de las manos y juntos
atravesaron el paso hacia la eternidad.
Fabricaron un sueño a su medida, sabían que al
entrar no podrían salir, flotaron inmersos
de pasión trasparente, no había a donde dirigirse
una sola entrada una sola salida.

Tuvieron que recorrerlo entero única
forma de asimilar la luz al final.

El amor dibujo muchas risas, esas que preñaron
sus rostros de felicidad.

El túnel era húmedo y con sabor a fresas
impregnado de olor a champaña, juntos caminaron
y se refugiaron en muchos  besos,
el silencio de apodero de todo el ambiente
el AMOR nuevamente se reencontró y gano.




P.D. El amor de los TITICOS era algo único, no creo mis ojos puedan ver un amor más grande que el de ellos. Son muchas las anécdotas que giran a mis vivencias con ellos, muchas de las cuales creo se irán conmigo, lo único que puedo entender de ese amor sublime que vi en ellos, es, que EL VERDADERO AMOR EXISTE más allá de las pequeñeces y de la miseria humana como la envidia entre otros. No puedo dejar de decir que quede en shock cuando mi hija colgó ese video en Instagram,  ha sido el mejor regalo que he recibido en mucho tiempo, como Carlos Guillermo lo describió, LA ALEGRÍA MÁS TRISTE.

Muchos hablan de un túnel y su luz yo entendí que ellos saliendo de ese túnel, la luz los ayudo a reencontrarse con el  amor. TITI lo espero con su vestido rojo, mientras TITICO caminaba con su traje de gala, mirando al firmamento que TITI, tímidamente guio. Hoy están felices y extrañamente dichosos en un claro rubor de impaciencia.

Se les quiere hasta el infinito y más allá, un sentimiento puro y de gratis como debe ser.  
Nos vemos en el espejo, donde es imposible mentir. Hasta el próximo encuentro.   

1 comentario:

Alfredo Abud dijo...

Realmente hermoso, conmovedor; ojalá pudiéramos AMAR así, con ese AMOR