dejando la puerta entreabierta al destino,
por un horizonte de luz y de vino.
No son solo cifras, es savia nueva,
un libro de hojas que esperan el trazo,
la vida nos lanza de nuevo a la prueba
de darnos al mundo en un fuerte abrazo.
Que el seis sea puente, no sea muralla,
que traiga la calma que el alma merece,
que en cada rincón donde el miedo batalla,
la chispa del sueƱo por fin florezca.

