el dígito acaba de cambiar,
donde queríamos estar.
Veintiséis latidos fuertes
suenan en la gran ciudad,
se barajan nuevas suertes,
brilla la oportunidad.
Ya no es "mañana", es "ahora",
el tiempo es un río veloz,
saluda al sol de la aurora
con la fuerza de tu voz.
Caminamos este enero
con la mente en la ascensión,
siendo cada uno el obrero
de su propia evolución.

