donde la luz se niega a aparecer.
El aire se espesa, cuesta el mover,
y cada suspiro es un lamento al caer.
entre escombros de un sueño olvidado.
El eco cruel de un tiempo pasado,
que ahora pesa, que ha naufragado.
Mas en el fango, una chispa, un fulgor,
la fuerza oculta del puro dolor.
Un resquicio que invita a un mejor,
el cimiento de un nuevo valor.
Desde el fondo, se empieza a subir,
cada esfuerzo un porvenir.
Renace la calma, se aprende a sentir,
que aun en la noche, se puede existir.
