como quien vuelve a abrir una herida para sentir que sigue vivo.
No me busques únicamente en la nostalgia
ni conviertas el pasado en el único lugar donde todavía respiramos.
pero también hubo verdad en lo que sentimos.
Si tanto duele mi ausencia,
no te quedes abrazando la culpa.
Recupera lo perdido si aún crees en ello,
si todavía existe valor para mirar hacia atrás
sin orgullo, sin máscaras, sin miedo
a reconocer todo lo que dejamos caer.
Porque el amor no siempre muere de golpe;
a veces queda escondido entre los restos,
esperando que alguien tenga el coraje
de regresar no para repetir la historia,
sino para escribirla de otra manera.
Más honesta. Más humana.
Yo también guardo recuerdos
que se niegan a desaparecer cuando llega la madrugada.
Y aunque aprendí a caminar lejos,
hay afectos que no se borran del todo,
porque fueron hogar incluso en medio del caos,
porque alguna vez hicieron del mundo un lugar menos frío.
No prometo volver a ser el mismo,
ni pediría que tú lo fueras.
Pero si algún día decides buscarme,
hazlo con las manos vacías de orgullo
y el corazón dispuesto a reconstruir,
no a herir.
Tal vez algunas historias no están destinadas a terminar en ruinas.
Tal vez existen amores
que necesitan perderse un tiempo
para comprender el valor de encontrarse otra vez.
