La Lección del Abismo


Dicen que el tiempo lo cura todo.
Pero no te dicen que primero
el tiempo te destroza.

Te quita las certezas una por una,
como quien desnuda a un árbol en otoño.

Primero se va la costumbre.
Luego se va la esperanza de que vuelvan.
Después se va la versión de ti
que existía solo para ellos.

Y cuando ya no queda nada que perder,
cuando estás desnudo frente al espejo
y ni siquiera reconoces al extraño que te mira,
ahí es donde empieza lo verdadero.

Porque resulta que todo este tiempo
estuviste construyendo tu vida
sobre tierra prestada.
Cimientos en terreno ajeno.
Una casa con paredes de esperanza
y techo de "si me aman, existo".

Y cuando el otro se fue
no destruyó tu casa.
Solo reveló que nunca fue tuya.

Ahora estás aquí,
entre los escombros de quien creías ser,
y el cuerpo te tiembla
no de miedo sino de parto.

Algo está naciendo.

Algo que llevabas dentro desde siempre
pero que nunca tuvo espacio
porque estabas demasiado ocupado
siendo lo que otros necesitaban.

Y duele, claro que duele
porque nacer siempre duele.

Pero en medio del dolor
aparece una calma extraña.
No la calma de haber superado.
No la calma de haber olvidado.

Es la calma de quien por fin
dejó de traicionarse.

La calma de quien se queda
cuando todo le pide que huya.

La calma de saber
que puedes romperte mil veces
y seguir siendo entero.

Porque al final
no se trata de que alguien te elija.
Se trata de que tú te elijas.

De que aprendas a sostenerte
cuando nadie más lo hace.

De que mires el abismo de tu soledad
y en lugar de huir
te sientes en su orilla
y le preguntes:

¿Qué vienes a enseñarme?

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
Ricardo Abud (Chamosaurio)

Estudios de Pre, Post-Grado. URSS. M.Sc.Ing. Agrónomo, Universidad Patricio Lumumba, Moscú. Estudios en, Union County College, NJ, USA. Email: chamosaurio@gmail.com

Publicar un comentario

Deje su comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente